EL PAPEL DE LA MADRE DOCENTE EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Los maestros y maestras continúan dando clases desde sus casas. Envían trabajos prácticos y materiales de lectura digitalizados, pasan muchas horas pegados a la red y pierden la noción del tiempo. Así como son parte del gran encargo social que es la educación, también en muchos casos son madres de familia, con un hogar donde deben ser unas excelentes administradoras del tiempo para ser eficientes en sus distintos oficios cotidianos.

Debido a la pandemia, la mayoría de los docentes prácticamente trabajan a doble jornada o tiempo completo, al estudiante se debe atender a cualquier hora del día e incluso de la noche para dar cualquier orientación a distancia.

La docencia es una hermosa labor donde las maestras en el aula se convierten en psicólogas, enfermeras, recreacionistas, vigilantes, estilistas, aseadoras, madrinas etc. En muchas ocasiones no son reconocidas ni se les brindan los aplausos que merecen.

Sin embargo, estar en la actualidad en los zapatos de una madre docente, no es nada fácil y más cuando se tiene en el hogar a varios niños en edad escolar que también requieren de orientación y demasiado cuidado dependiendo la etapa de desarrollo o edad en que se encuentren.

La docente debe cumplir desde su casa con un horario laboral, tratar por cualquier medio de no perder contacto con sus alumnos, padres de familia, con sus compañeros docentes y con sus directivos quienes a distancia supervisan su trabajo.

Para una madre educadora es un reto trabajar desde el hogar y ser madre al mismo tiempo, en casa los propios hijos no logran asimilar tanto encierro, aparecen muchos cambios de humor, rebeldías, pataletas juveniles, un sin fin de dificultades que la maestra madre debe sortear. Ella es responsable y líder de su hogar, es la que baja la tarea de internet, la que marca el momento de estudiar, la que crea la rutina de trabajo, la que revisa que aspectos de la canasta familiar hacen falta, la que programa los días de lavandería, la receptora de cualquier queja o capricho de sus niños etc.

Por ello, enseñar en tiempos de pandemia requiere creatividad y flexibilidad para apoyar a los/las estudiantes a que alcancen los objetivos del aprendizajes en un ambiente virtual. Y esto incluye a los hijos de las maestras, quienes además de preparar las clases para un grupo específico, también están pendientes de ser ejemplo y guía para sus hijos, convirtiéndose en unas súper mamás.

Desde que inició el confinamiento, las tareas escolares han sido un tema recurrente en redes y medios de comunicación y han sido el foco de preocupación de muchas familias, y las mamás que son docentes sí que saben cómo es esa situación, pues aparte de preparar sus actividades académicas, también deben acompañar y ayudar a sus hijos en sus tareas.

Hoy, a más de 50 días de aislamiento, el ciclo lectivo se mantiene a pesar de la falta de comunicación y acercamiento con algunos alumnos, sin embargo, se aprovecha este tiempo de pandemia para reaprender, para reflexionar, para valorarse como persona, para sostener y disfrutar de los hijos y para expresar con orgullo en un futuro “fui maestra y madre en tiempos de pandemia, y logré vencer ese reto”