Educación virtual sin recursos

Mientras las cifras de contagios de coronavirus aumentan de manera descontrolada, las instituciones educativas y algunas empresas empezaron a implementar el teletrabajo y la educación virtual. Una modalidad que permite realizar la función profesional desde la propia casa.

La particular forma de trabajar desde el hogar se ha expandido considerablemente por estos días en Colombia. Para evitar contagiarse del Covid-19 varias entidades han utilizado este medio para cumplir con los objetivos de la organización.

Para algunos resulta muy beneficioso desarrollar esta modalidad puesto que reduce los costos fijos en las entidades, hay aumento en la productividad, mejora la calidad de vida de los trabajadores, hay inclusión social, se contribuye al mejoramiento de la movilidad en las ciudades, hay reducción de los índices de contaminación y se impulsa el uso y apropiación de las nuevas tecnologías.Para Carlos Augusto Palomino Hernández, Gerente de Mercadeo de Cuentas de Kinetics, manifiesta que una de las ventajas del teletrabajo es que “el rendimiento es mayor porque tú te vuelves una persona más proactiva para las empresas y no vas a tener a tu jefe al lado diciéndote haz esto, eso te va a ayudar en tu desarrollo profesional”.

Por otra parte, Sandra Milena Tapias, argumenta, “prefiero trabajar desde la oficina, porque desde la casa se pasa más tiempo del que es y se puede abusar de las horas de trabajo y no hay otras oportunidades de conocer nuevas personas”.

Lo cierto es que hay diferentes opiniones para implementar esta estrategia que está transformando el desarrollo de actividades en organizaciones del sector público y privado.

Por otro lado, la educación virtual ha tomado fuerza frente a la educación tradicional, ya que implica ofrecer la oportunidad de utilizar nuevos medios para compartir conocimientos y llegar a miles de estudiantes alrededor del mundo, del mismo modo, utiliza métodos que permiten mejorar las prácticas de enseñanza.

Desde el punto de vista de varios estudiantes, la educación virtual es una excelente alternativa como lo afirma Cristian Agudelo Márquez, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de Antioquia: “se obtiene un contenido académico de buena calidad a un costo más accesible comparado con el formato presencial. Además, tanto el horario como el ritmo de aprendizaje, se adapta a disposición del estudiante y no solamente a la del docente”.

Sin embargo, para otros estudiantes, como Jhonier Chaverra Martínez, estudiante de séptimo semestre de Diseño Gráfico en la Universidad Pontificia Bolivariana, manifiesta “estudiar virtualmente no es muy bueno ya que hace falta una estructura pedagógica completa con procesos cognitivos y técnicas de aprendizaje, tampoco se tiene la posibilidad del entrenamiento real en campo”.
Asimismo, también es importante la presencia del Estado en la capacitación y formación a docentes y estudiantes de Colombia, ya que existen zonas apartadas donde la conectividad es nula, lo que obliga a docentes a buscar diversas estrategias para que los alumnos no se queden sin recibir las clases.Esto conlleva a no tener una educación de calidad y parece que al Gobierno Nacional no le importara. Según el calendario académico 2020, a partir del 20 de abril los estudiantes entrarán nuevamente a las instituciones educativas y si no se logra controlar la pandemia para esa fecha seguramente recibirán las clases virtuales, pero la mayor parte de la población estudiantil sobre todo la de la zona rural, no cuenta con conectividad para recibir las clases, del mismo modo, los docentes no están capacitados para trabajar esta modalidad.Frente a esto, Herney Portillo, docente del Municipio de San pedro de Urabá afirma que “los docentes no estamos capacitados para trabajar desde la casa con los estudiantes, una cosa es trabajar presencial todo el tiempo con los niños y otracosa es un trabajo así de manera virtual con los estudiantes y más donde no tenemos esa conectividad, en el caso de nosotros que es rural”.

Son muchas las dificultades que se presentan para implementar esta modalidad, sin contar que una gran parte de la población estudiantil no cuenta con herramientas tecnológicas como celulares, computadores o tablets para realizar los trabajos, como pretende el Gobierno.

Jesús Alejandro Villa Giraldo, Secretario de Asuntos Pedagógicos de ADIDA, manifiesta que “nosotros los directivos de ADIDA cuando hicimos el recorrido por toda Antioquia, mirando como estaban las condiciones de la educación, nos dimos cuenta que menos de la mitad de las instituciones educativas rurales y los centros rurales tienen conectividad, allí es un problema”

De la misma forma menciona que “lo más importante es cómo se garantiza la conectividad, el tiempo entre la semana que decretaron esta situación y el 20 de abril deben ser utilizado por las instituciones educativas, pero sobre todo por el Gobierno departamental en el caso de Antioquia que es donde más dificultades hay de conectividad para garantizar las condiciones de conectividad”.Se espera entonces, que las pocas alternativas de acceso a internet que ofrece el Estado no afecte el proceso educativo y no sea un obstáculo para enseñar y aprender.