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La Institución Educativa Antonio Nariño,  comprometida con la educación y el aprendizaje técnico

Con modestos pupitres y en los garajes del municipio, en 1956, se iniciaron las labores en el Colegio de Varones Antonio Nariño de Puerto Berrío, con un grado de primero de bachillerato, que estuvo bajo la dirección académica del profesor Francisco Castaño.

En ese primer albor del Colegio, fueron artífices el párroco Pablo Villegas López y el personero de la época, logrando que el Concejo Municipal lo creara bajo el Acuerdo N° 52 del 30 de diciembre de 1955; pero a su vez, también apareció con todo su respaldo la Alcaldía, ente que empezó pagando el salario del director y acondicionando nuevos espacios de su propiedad, para convertirlos en aulas para la población estudiantil creciente del puerto.

Transcurrieron once años desde su fundación, hasta que la institución que nació como un espacio físico para la educación de los porteños de este municipio del Magdalena Medio, pasó a ser un Colegio Departamental bajo Ordenanza de la Honorable Asamblea en 1967. Dos años más tarde, y al terminar su construcción, las nuevas instalaciones del Antonio Nariño, fueron la sede que actualmente ocupa el colegio.

Sin embargo, el dato más curioso de este plantel educativo, tiene que ver con el continuo cambio de nombres. Pues luego de llamarse Colegio de Varones y Colegio Departamental; en 1971 bajo la ordenanza 42 del 23 de noviembre, fue denominado Liceo Departamental Integrado Juan de Dios Arango; más tarde, con el decreto 0182 del 18 de febrero de 1972, recibió el nombre de Idem Antonio Nariño; pero de acuerdo a la circular departamental 37 del 6 de agosto de 1996, su nombre fue el de Liceo Antonio Nariño, el cual conservó hasta el 7 de noviembre de 2001. A partir del 8 de noviembre de ese mismo año y mediante resolución departamental 8800, lleva el nombre actual de Institución Educativa Antonio Nariño, hecho ocurrido al fusionarse con las escuelas urbanas Enrique Olaya Herrera y Arnulfo Castro Torres, mediante la resolución departamental Nº 0652 del 3 de febrero de 2003.

El Antonio Nariño, como lo conocen todos sus egresados y demás habitantes de Puerto Berrío, tuvo en sus inicios solo la modalidad de bachillerato clásico, que duró hasta 1975, año en el que se implementó el bachillerato pedagógico que duró diez años. Desde 1985 se dio paso a la diversificación educativa con las modalidades de bachillerato en Ciencias Humanas, Ciencias Naturales, Pedagógico e Industrial, este último con especialidades en ebanistería y modelería; dos años más tarde, se le adicionó el bachillerato académico en la jornada nocturna.

Dichas modalidades estuvieron presentes durante diez años, tiempo en el cual hubo un sinnúmero de graduaciones; sin embargo y después de atender requerimientos del orden nacional y haciendo caso de la Ley General de la Educación, 1995 sería el último para las  promociones de dichas modalidades; a partir de ese mismo, se inició la educación media académica con especialidad en Humanidades y Ciencias Naturales; Educación Media Técnica con énfasis en Industrial con la especialidad de ebanistería y modelería, continuando con el bachillerato académico o clásico, pero solo en la jornada nocturna.

A partir del año 2001 terminó el proceso de las modalidades y quedó únicamente la educación media académica. Pero el otro dato importante del Antonio Nariño, tiene que ver con su planta de personal administrativo, directivo y docente, pues aproximadamente el 90% de ellos son egresados de la Institución y hasta el día de hoy, este plantel educativo sigue siendo protagonista en la gestión y el desarrollo económico, político y social del municipio y la región.

Desde el año 2007, la Institución Educativa asumió el compromiso de brindar educación media técnica, a través de convenios con la Secretaría de Educación y el Sena, logrando ser así, uno de los primeros 15 planteles del departamento en entregar esta atención, que hasta el día de hoy, se mantiene en la modalidad de Industria y Comercio.

Otro de los logros importantes es la ampliación de la planta física de la sede Arnulfo Castro Torres, dejando allí solo en funcionamiento la básica primaria. Así mismo, el Antonio Nariño tiene semilleros de robótica y ajedrez, cuenta con psico-orientación escolar y emisora estudiantil con diferentes programas como conexión joven y conéctate con el Liceo.

Ya son casi 70 años ininterrumpidos de educación los que la Institución Educativa Antonio Nariño, le ha entregado a miles de porteños, a través de conocimientos y valores para su formación personal y profesional, de cara a las realidades de la vida.

La diversidad de los pueblos afro e indígena, llega a la Lengua Colombiana con dos grandes mujeres

Dos mujeres llenas de diversidad cultural, llegan a aportar todo su conocimiento a la Academia de la Lengua Colombiana. Visiones diferentes de la realidad de nuestro país, las hacen merecedoras de estar ocupando una silla como miembros correspondientes de una de las corporaciones más antiguas de América

Mary Grueso y Bárbara Muelas, son dos mujeres con todas las capacidades para aportar a la Academia. Sus herencias, costumbres, saberes y tradiciones, son los requisitos más poderosos que tienen, para ser protagonistas de la lengua colombiana.

La primera es una mujer afrodescendiente, que se ganó este espacio por todo lo que representa desde su sentir y las vivencias y tradiciones que lleva consigo de su pacífico, de todas las historias que ha contado, de los pueblos que no ha parado de recorrer por más de cincuenta años.

Esta licenciada en español y literatura, es una escritora, poeta y narradora oral, que, a lo largo de su trayectoria personal y profesional, ha recopilado un sinnúmero de apreciaciones y conocimientos de los suyos. Nacida en las entrañas del Cauca, en el corregimiento de Chuare Napí, en el municipio de Guapí, es una descendiente de esclavos que ha hecho de esta condición, un permanente de su vida de relatos, donde la libertad y la reivindicación, son sus banderas.

Mary, quien ha sido catedrática y además es escritora, en su discurso de aceptación como Miembro de la Academia, acotó lo siguiente: “Hoy, cuando una mujer negra colombiana ocupa por primera vez esta silla, no solo honra a sus ancestros africanos y a los herederos de la diáspora en Colombia. Acepto, pues esta distinción no solo como un privilegio personal, sino como un llamado a trabajar junto a ustedes por la defensa y la evolución del español en Colombia y en el mundo”.

La primera publicación de Mary Grueso, quien actualmente vive en el puerto de Buenaventura, fue El otro yo que sí soy yo, es un libro de poemas de amor y mar, en el cual, la miembro de la Academia, deja ver su entorno, en el cual su esposo ya fallecido, Moisés Zúñiga, es el artífice de sus sentimientos, pasiones y del camino que no ha dejado de andar esta negra, a la que no le gusta que la llamen morena, pues así lo deja ver en su poema: ¿Por qué me dicen morena?

Si moreno no es color,

yo tengo una raza que es negra

y negra me hizo Dios.

En su lista, ya suma más de diez publicaciones, entre las que se cuentan El mar y tú, Del baúl a la escuela, Poesía afrocolombiana, Negra soy, Tómame antes que la noche llegue, Cuando los ancestros llaman, entre otros.

Desde el pueblo misak

Bárbara es la otra miembro correspondiente y se convierte así, en la primera indígena en hacer parte de la Academia, la más antigua de América con 154 años de existencia. Esta mujer caucana, quien es lingüista e investigadora, tuvo en su mundo, ser la encargada de traducir para su pueblo, de una forma popular, común y de fácil acceso, la Constitución Política de Colombia de 1991 al Nam Trik o guambiano, lengua del pueblo misak, asentado en los departamentos de Cauca, Valle y Huila.

En su trasegar junto a la Carta Política, una de las palabras que tuvo que componer en varias, fue la de minería, dado que en su pueblo no se practicaba, pero que logró entender que era algo que se daba en el suelo y que servía como recurso económico, fue por esto que decidió junto a otros, combinarla con tres más: raíz, territorio y recurso, surgiendo para su comunidad la palabra piransrɵl.

Sin duda, Bárbara, quien nació en Silvia, Cauca, y que desde allí empezó su lucha por ganarse un espacio en el mundo profesional, sin abandonar sus tradiciones y abriendo caminos, recordando las persecuciones de las que fueron objeto sus hermanas mientras luchaban por la tierra, buscando que su comunidad contara con los espacios para autodenominarse como pueblo, se convierte desde ahora, en la responsable de ser la traductora de las naturalezas guambianas, porque fue ella quien anunció en la Constitución y en lengua propia la protección de lo que les pertenece: “los territorios indígenas deben ser cuidados y vigilados entre todos para que no entren gentes que hagan daño”.

En su comunidad, a Bárbara Muelas se le considera la gran chimán, que significa tierra dorada por las espigas florecidas y las laderas colmadas de marañones y santamarías amarillas, de ahí que es tratada como guardiana de su comunidad y del territorio.

En su discurso de aceptación, Muelas dijo: “Soy consciente de que este reconocimiento va más allá de lo personal: simboliza la apertura, la inclusión y la valoración de nuestras culturas ancestrales dentro del tejido vivo de nuestra nación. Este día no es simplemente un punto de llegada; lo percibo más bien como un punto de partida, un nuevo inicio en el diálogo profundo y respetuoso que debe existir entre todas las culturas y lenguas que cohabitan este país diverso. Mi presencia aquí representa la esperanza de un futuro donde nuestras voces indígenas sean escuchadas no solo desde la tolerancia, sino desde un interés auténtico y una valoración genuina hacia nuestra forma de entender el mundo”.

Las responsabilidades que ahora adquieren Mary y Bárbara, serán las de investigar, escribir y socializar su obra para la Academia, donde ingresar se convierte en un logro de marca mayor, pues se deben tener aspectos sobresalientes en los textos y las investigaciones y pasar por la votación en la que participan las personas más destacadas del español en Colombia.

Muelas añadió en su discurso que: “Nací en Silvia, Cauca, hace ya casi ochenta años. Crecí inmersa en una cosmovisión donde el mundo no es simplemente algo externo a nosotros, sino una red compleja de relaciones en la que cada palabra tiene vida propia. Para los misak, nombrar es un acto íntimo con la naturaleza que implica gran responsabilidad y conciencia, pues al nombrar no solo describimos el mundo, sino que lo creamos, lo sostenemos y lo comprometemos con nuestro propio destino. Sin embargo, este camino hacia la palabra no siempre fue sencillo para mí”, leyó durante su acto de oficialización.

El reto que ahora tienen estas mujeres llenas de diversidad es seguir aportando a la inclusión de sus grupos étnicos, los cuales han sido bastante excluidos en Colombia.

Maestra apasionada por el campo quiere enamorar a sus alumnos de la polinización y las huertas escolares
Maestra apasionada por el campo quiere enamorar a sus alumnos de la polinización y las huertas escolares

Hay docentes en muchos lugares, que además de enseñar una materia específica, también se dedican a otras cosas que les llene el corazón. Esas historias de los maestros deben ser contadas, porque son proyectos en los que deciden empeñar su tiempo, dedicación y talento y que, además, lo ponen al servicio de la sociedad.

Esta que leerán a continuación, es una historia llena de amor por los animales, de aprendizaje constante y de un sentir por la preservación, el cuidado y respeto por la vida y la naturaleza.

La docente Carolina Monsalve Rojas, que dicta la especialidad agropecuaria en la Institución Educativa Pablo Sexto, del municipio de Puerto Triunfo, en subregión del Magdalena Medio, tiene un proyecto, donde la investigación es fundamental para el desarrollo sostenible de los territorios y que quiere que sus alumnos se enamoren de él todos los días.

Ella cree que se metió en este cuento, porque ama profundamente el campo y lo heredó de su padre, en su corregimiento, Estación Cocorná de Puerto Triunfo. La profe Carolina Monsalve lidera el proyecto con el que ha logrado cautivar desde hace unos tres años a sus estudiantes, el cual está enfocado en la polinización y que ha denominado: Melipolinario Familia Pablo Sexto, con el cual buscan identificar los polinizadores de la huerta escolar de su Institución.

Los melipolinarios son el lugar donde se crían abejas sin aguijón, también conocidas como meliponas. Estas abejas son nativas de regiones tropicales y subtropicales, y su cuidado y manejo se llama meliponicultura.

Porque además del proyecto, en la Institución también hay una huerta que los provee de alimentos. Dialogamos con la docente, Carolina Monsalve Rojas, y esto fue lo que nos contó acerca del proyecto, la huerta y sus estudiantes.

¿De qué se trata este proyecto de investigación de meliponario?

“Este proyecto nace con el fin de enamorar a los estudiantes desde los más pequeños, hasta los más grandes del sector agropecuario, y que mejor manera que a través de los polinizadores. Este proyecto inició buscando identificar solo abejas con aguijón y sin aguijón; luego nos dimos cuenta de la necesidad y decidimos ampliarlo, fueron los estudiantes los que tomaron la determinación de la identificación de los polinizadores: mariposas, abejas, polillas, colibrí. Es la búsqueda y la enseñanza del proceso transformador a través de la polinización de los alimentos”.

¿Cuánto lleva el proyecto y que se ha logrado hasta el momento?

“El proyecto lleva tres años y empezamos a través de una convocatoria, luego surgió un proyecto de investigación llamado Ondas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y nos postulamos con el Meliponario Familia Pablo Sexto y nos postulamos, aquí llevamos casi dos años. Con este proyecto hemos logrado llevar a los niños a despertar la curiosidad de la investigación y a qué se pregunten todo el proceso de transformación. Buscamos que sean los estudiantes los que indaguen e investiguen en el campo. Con el proyecto Ondas, logramos un incentivo, el cual tenemos destinado para desarrollar un trabajo impreso y que se convierta en una guía con todo el material escrito y fotográfico que se ha recolectado”.

¿Cómo se han sentido quienes hacen parte de este proyecto de investigación?

“Es muy bonito y muy gratificante ver cómo los estudiantes se enamoran del campo, de la investigación y ver cómo a través de este proyecto tienen más curiosidad por los procesos de la huerta. Uno espera que este trabajo, los enamore y los cautive y puedan aprender para que puedan compartir estos saberes”.

¿Cuéntenos sobre la huerta que también hay en la Institución Educativa?

“Hay dos huertas, una de primaria y otra de secundaria, con el apoyo de diferentes instituciones. Actualmente tenemos cultivo de plátano, cacao, popocho, maíz, aromáticas y otras cosas; además, hemos logrado la tecnificación de la misma y eso ha permitido que de la teoría pasemos a la práctica, logrando que el estudiante se enamore más del campo, esta es la huerta de la secundaria, las de la primaria las denominamos invernadero 1 y 2 y buscamos que los docentes con las cartillas que se les entregará puedan acudir de manera autónoma con sus estudiantes. En estos cuatro años, hemos logrado lo que nos propusimos, sacar esta huerta adelante y articular muchas cosas, que los niños puedan ver a través de esas guías en la huerta, lo que ven en las aulas de clase”.

¿Cómo se enamora usted de este tema?

“Yo soy de Estación Cocorná, un corregimiento de Puerto Triunfo y mi papá dedicado al campo y a la ganadería, pero después de un tiempo decide dedicarse a la apicultura y de paso me enamoré yo también. Cuando ingreso a la docencia, me pareció que este trabajo era el perfecto para trabajar con los estudiantes porque no tenía ningún riesgo y también porque además de enseñarnos el trabajo polinizador, nos enseñan el trabajo en equipo y la empatía desde sus colonias. Sentí entonces que era un buen camino para los estudiantes, de donde podían obtener muchas enseñanzas para su vida”.

Institución Educativa José Asunción Silva y su apuesta por ser la mejor del mundo con su modelo inclusivo 

La educación de Medellín está a un paso de ser reconocida en el mundo por su calidad en la pedagogía y por la inclusión que permite superar barreras y romper estereotipos en la ciudad.

En una competencia contra 49 instituciones educativas del mundo, la José Asunción Silva, logró quedarse con un cupo entre los diez finalistas de la categoría Superando la Adversidad, en los Premios Mejores Escuelas del Mundo, que mide la calidad educativa en procesos de innovación, liderazgo e inclusión.

Este colegio que se encuentra ubicado en el barrio Las Brisas de la Comuna 5, Castilla y que pertenece al Núcleo 919, logró postularse a esta iniciativa de T Four Education, apostándole a la resiliencia y a los procesos de formación integral desde preescolar hasta grado once, especialmente bajo el enfoque inclusivo, gracias a su manual de convivencia formado en derechos humanos, permitió que

En palabras del rector de la Institución Educativa, José Asunción Silva, Jaime de Jesús Suárez Escobar, “para nosotros es muy importante, una gran alegría para todos, pero a su vez es un gran compromiso por todo lo que se gesta dentro de nuestra comunidad educativa, pues es un trabajo en conjunto de docentes y directivos docentes, con un modelo pedagógico formativo para los estudiantes que les permite contar con herramientas y competencias, para que desde su desarrollo personal y desde la construcción del proyecto de vida, ellos puedan afrontar las dificultades de la vida, en diferentes espacios”.

En este plantel educativo, se busca el trabajo colaborativo como fortaleza que permita sacar proyectos adelante y resolver problemas y adversidades. Desde esta Institución se le apuesta a la resignificación del tiempo de permanencia de los estudiantes en los centros educativos con la formación en valores, competencias sociales, ciudadanas y socioemocionales.

“Nuestra sociedad requiere niños y adolescentes capaces, conscientes y reflexivos. Por eso pretendemos que nuestra propuesta sea reconocida en el mundo y defender la formación integral como prioridad en las instituciones”, añadió el rector Suárez Escobar, quien además es licenciado en Educación y Ciencias Religiosas.

Los ganadores que se conocerán en el mes de octubre, tendrán la posibilidad de viajar a Dubái, con el objetivo de presentar su proyecto; por eso desde la Institución Educativa y desde todos los sectores vinculados a la educación, se invita a votar, para que este sea el centro educativo ganador en la categoría Superando la Adversidad.

Estos premios, considerados como uno de los más importantes y prestigiosos en el sector de la educación en todo el mundo, permiten la votación pública y desde cualquier lugar por la institución que se quiera, en este caso, la José Asunción Silva de Medellín.

Para elegir el voto por la Institución Educativa José Asunción Silva, se puede ingresar al siguiente link https://vote.worldsbestschool.org/ luego de ingresar, seleccionas al lado superior izquierdo el idioma español y al lado derecho a media página, seleccionas la categoría: Superando la Adversidad, ingresas y luego buscas la Institución Educativa José Asunción Silva

Tienen plazo hasta el 9 de julio para apoyar esta postulación con tu voto

En Hispania, buscan que la educación sea bilingüe

El inglés, se ha convertido sin duda en el idioma más apetecido para aprender. El querer apostarle a una segunda lengua, ya no es cosa del pasado y por el contrario no solo se ha vuelto necesario, sino querido.

Aunque muchos no lo crean, este idioma que en otros tiempos fue un tormento para muchos estudiantes, hoy es la sensación para muchos de ellos en Hispania, pues desde hace seis años, los estudiantes de la Institución Educativa, Aura María Valencia se dedican a competir por ser el mejor y demostrar todo lo que sus docentes les enseñan.

A través del canto y utilizando recursos del teatro, la creatividad, el histrionismo, la memoria y la técnica, la lúdica y el aprendizaje, se convierten en una fiesta en el parque de este municipio, ubicado al suroeste de Antioquia.

Los alumnos de diferentes grados, tienen que hacer todo lo que esté a su alcance, con el único objetivo de convencer al jurado con argumentos claros en el manejo de este segundo idioma, pues la competencia dejará un ganador. Hoy aquí, es fundamental la actuación, ya no se realiza como en el pasado a través de karaoke, sino que tiene más emoción y esfuerzo.

A cargo de este festival, está el docente de inglés, Juan Felipe Suárez García, él nos cuenta cuál es el objetivo y funcionalidad de este evento: “La idea es que el idioma inglés, pueda ser utilizado por los alumnos en diferentes contextos, salir de las aulas de clase y que puedan autoevaluarse y saber cómo lo están haciendo”.

En este Festival, que cuenta con dos categorías, en la A, se encuentra un grupo de primaria y los grados sexto, séptimo y octavo; entre tanto en la B, los participantes son de los grados noveno, decimo y once. El jurado compuesto por profesores de inglés y expertos en artes escénicas, se encarga de calificar factores como: pronunciación, interpretación, escenografía y creatividad.

Con este festival también se busca la dinamización de la enseñanza en la Institución, y seguir el camino que se han trazado, obtener resultados más favorables en torno al aprendizaje de una segunda lengua. “Nosotros en Hispania estamos muy comprometidos con el bilingüismo. La Administración Municipal también está apoyando todos los esfuerzos y estamos tratando de implementar ciertas políticas que contribuyan a esto”. Desde la Institución Educativa Aura María Valencia, trabajan por lograr que el establecimiento pueda convertirse en un colegio bilingüe y por eso tiene implementadas dos materias en el idioma inglés, en el grado décimo ética y para el grado once, filosofía, esto se traduce en una extensión de horario para la práctica del segundo idioma, buscando que a futuro pueda el inglés, ser transversal para otras materias.

Más de 400 mil millones de pesos para seguir fortaleciendo la alimentación escolar en el país

El Gobierno Nacional aumentó los recursos del Programa de Alimentación Escolar (PAE), con el propósito de seguir liderando la revolución alimentaria en los niños, niñas y adolescentes.

Con la estrategia “Hambre Cero”, el presidente de la República, profundizó en el PAE, logrando que los recursos de este programa, pasaran de 1,93 a 2,47 billones de pesos y lograra una cobertura superior al 90% en zonas históricamente excluida, de igual forma, el mandatario de los colombianos, aseguró que la alimentación escolar es una herramienta clave para la justicia social.

Con el aumento de recursos, se busca que desde la Unidad de Alimentos para Aprender (UApA), se profundice a la ciudadanía sobre los avances y transformaciones que el Gobierno Nacional, viene impulsando en el Programa de Alimentación Escolar (PAE), el cual es considerado por el Presidente, como una de las principales herramientas del Gobierno del Cambio para combatir la desnutrición, promover la justicia social y garantizar la permanencia educativa.

Sumado a esto, el Gobierno ha destinado entre el año 2022 y el 2025, $2,47 billones al PAE, superando ampliamente los $1,93 billones invertidos anteriormente. Con lo cual se logra que un aumento del 28 % en pesos constantes respecto a 2020. Con esta inversión, se logró reducir en un  24 % el uso de comida industrializada y aumentó en un 21 % la provisión de alimentos preparados en sitio.

También se logró duplicar la entrega de comida caliente transportada, mejorando la pertinencia nutricional y la calidad del servicio. Actualmente, el PAE distribuye 350 mil toneladas de alimentos al año, cumpliendo con la Ley 2046 de 2020, que exige que al menos el 30 % provenga de pequeños productores y agricultores locales.

Este programa ha logrado ampliar su cobertura y ha priorizado a las poblaciones históricamente excluidas. Entre 2021 y 2024, el PAE creció 4 puntos porcentuales a nivel nacional. En comunidades indígenas y NARP (Negras, Afrodescendientes, Raizales y Palenqueras), el aumento fue de 9 puntos, y en población rural y estudiantes en jornada única, de 4 puntos. Hoy, el 92 % de las sedes con jornada única recibe almuerzo como complemento nutricional, y las comunidades rurales, indígenas y PDET superan el 90 % de cobertura.

Además, se implementó por primera vez una estrategia de entrega de canastas alimentarias durante recesos escolares. Entre 2022 y 2025 se entregaron 2.550.347 canastas en 110 municipios con inseguridad alimentaria, con una inversión de $253.759 millones. Esta medida ha permitido garantizar el acceso a alimentos incluso cuando no hay clases.

A  los recursos entregados al PAE, el Gobierno Nacional también ha logrado inversión en infraestructura educativa, equidad y fortalecimiento, pues entre 2022 y 20225, ha destinado 2.5 billones de pesos en la dotación de 1.400 sedes educativas y la construcción de 868 cocinas y comedores escolares. Además, ha llegado a regiones que históricamente han estado rezagadas y fue así como, La Guajira recibió un incremento del 134 % en inversión, pasando de $79.415 millones a $185.671 millones. En la Orinoquía, el aumento fue del 110 %, en el Litoral Pacífico del 62 %, y en la Amazonía del 61 %.

Pero el Programa de Alimentación Escolar, también debe contar que se dignifica y se fortalece el trabajo, pues se viene trabajando en la formalización de 56.000 manipuladoras de alimentos, garantizando sus derechos laborales, prestaciones sociales y seguridad social, en línea con el Código Sustantivo del Trabajo y la reforma laboral.

Adicionalmente y buscando la normativa adecuada en la alimentación escolar, el Gobierno expidió la Resolución 051 de 2025, que define los estándares técnicos para una alimentación culturalmente pertinente y especial para los niños, niñas y jóvenes de comunidades étnicas. Esta normativa también habilita que organizaciones propias de estas comunidades puedan operar el programa.

También en ese fortalecimiento que se ha logrado del  PAE, se ha buscado la democratización del mismo y que este pueda articularse con actores comunitarios, confederaciones, juntas, asojuntas, buscando una participación consolidada desde los territorios.

Además, desde la Unidad de Alimentos para Aprender (UApA), avanzan en el trabajo de una política pública, con la cual se pueda garantizar una alimentación digna en todas las escuelas y que se cuente con financiación sostenible y cobertura garantizada. Desde el Gobierno Nacional, se asegura que, “el compromiso es claro: ningún estudiante en Colombia debe volver a pasar hambre en su escuela”.