Buscar:
SITUACIÓN DE DETERIORO DE LA INFRAESTRUCTURA DE LA I.E.R. LOS ÁNGELES DEL MUNICIPIO DE ANGELÓPOLIS.​

SITUACIÓN DE DETERIORO DE LA INFRAESTRUCTURA DE LA I.E.R. LOS ÁNGELES DEL MUNICIPIO DE ANGELÓPOLIS.

En la I.E.R Los Ángeles, en el corregimiento La Estación del municipio Angelópolis, Antioquia, desde hace varios años los niños, jóvenes y adultos corren riesgo en la institución, ya que la estructura de la edificación está cada día más agrietada y el peligro es eminente. Varias entidades, tales como la alcaldía del municipio, el DAGRAN y personal de la gobernación han visitado la institución para analizar esta problemática, tomando fotos y elaborando reportes por escrito, sin plantear soluciones para la comunidad.

Debido a esta situación, y a raíz del agravamiento y evidentes daños en la estructura del edificio, algunas madres de familia tomaron la vocería y realizaron un paro el día 4 de Julio, en el cual cerraron las puertas de la institución a manera de protesta pacífica, lo cual logró atraer la atención de diferentes entidades, realizando una reunión con la comunidad, el alcalde, la secretaria de educación, el secretario de infraestructura de Angelópolis y el funcionario de permanencia educativa de la gobernación, en la cual se les expusieron sus preocupaciones y quedaron comprometidos a realizar una nueva visita del DAGRAN y plante una solución definitiva para el 5 de agosto de 2024.

Como resultado de esta visita del DAGRAN se prohibió la realización de actividades académicas en la institución, debido al alto riesgo de colapso de la estructura.

En el corregimiento (la Estación) no hay una infraestructura que pueda adecuarse para dictar las clases. Por lo que, durante el último mes, los docentes y estudiantes han trabajado de forma muy incómoda, ya que se están dictando clases en diferentes espaciosdel corregimiento: los docentes de primaria tienen adecuados algunos espacios en viviendas cercanas para dictar las clases, los docentes de Bachillerato están dictando clases en la placa deportiva del corregimiento (cubierta), donde deben intentar dictar clase en medio del bullicio causado por los estudiantes en las diferentes clases (Los seis Grupos de Sexto a Once en el mismo espacio, sin divisiones), el ruido de las volquetas y vehículos que pasan por la carretera, etc. Adicionalmente, los estudiantes no tienen escritorios y se quejan continuamente de cansancio y dolor de espalda. Además, el docente que necesita un tablero debe trasladarlo con la ayuda de algunos estudiantes desde la casa de la rectora de la institución, donde se improvisó una sala de profesores.

Como consecuencia de lo anterior, tenemos una situación antipedagógica, la cual ocasiona estrés, tanto en estudiantes como en docentes, hasta el punto de que algunos estudiantes están considerando retirarse de la institución y no volver a estudiar.

Esta anormalidad en el desarrollo de las actividades académicas ha dado lugar a eventos que difícilmente ocurrirían en un lugar apropiado para dictar clases. El pasado 13 de agosto, por ejemplo, una estudiante que sufre de problemas en la columna sufrió una caída en las escalas del coliseo, lo que ocasionó una incapacidad de 5 días. El 14 de agosto una docente fue golpeada por un balón en la cabeza, mientras dictaba clases lo que repercutió en un día de incapacidad.

La situación ahora se torna critica, ya que la solución parcial planteada es transportar diariamente los estudiantes hasta la IE Pascual Correa Flórez en el corregimiento de Minas (Amagá). Sin embargo, aún no se adjudica la licitación de dicho transporte y no han informado para cuándo estará listo. Este traslado de estudiantes se realizará diariamente hasta tener un dictamen de parte del DRAGRAN, dando las indicaciones sobre el uso de la infraestructura que podría funcionar provisionalmente, mientras definen la reubicación de la institución.

Para la reubicación y construcción de la institución es necesario conseguir un terreno, y realizar un estudio de suelos, para poder definir si es posible reconstruir la institución.

Betty Josefina Betancourt

Presidenta de la subdirectiva de Angelópolis

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
BATALLA DE BOYACÁ – 7 DE AGOSTO

Contexto Histórico

A principios del siglo XIX, los países de América Latina empezaron a cuestionar el dominio colonial, buscado en la mayoría de los casos la independencia de las potencias europeas. En el caso de Colombia (entonces parte del Virreinato del Nuevo Reino de Granada), el sentimiento independentista tuvo sus raíces en las ideas de la Ilustración y las influencias de la Revolución Americana y la Revolución Francesa.

La guerra de independencia colombiana comenzó formalmente en 1810, aunque se extendió por años con varias campañas, derrotas y éxitos. Para 1816, la situación de los patriotas era crítica, y después de una serie de derrotas, las fuerzas independentistas se dispersaron.

La Campaña Libertadora

A partir de 1818, el criollo Simón Bolívar, conocido como El Libertador, tomó el mando de las fuerzas patriotas. Con un plan audaz, Bolívar reunió un ejército, que contaba con alrededor de 2,400 hombres, con la intención de atacar al ejército español, que, bajo el mando del general José María Barreiro, contaba con aproximadamente 2,100 soldados.

La Batalla

La Batalla de Boyacá se libró en el Puente de Boyacá, un lugar estratégico que conectaba a las provincias del norte de Colombia. El 7 de agosto de 1819, las tropas patriotas, en un movimiento sorpresa, atacaron al ejército español. A lo largo del enfrentamiento, que duró aproximadamente tres horas, las tropas de Bolívar demostraron gran valentía y estrategia, logrando superar la resistencia española.

Resultados

La victoria en Boyacá fue aplastante para los realistas. Las fuerzas patriotas capturaron a una parte significativa del ejército español, incluyendo a su comandante, el general Barreiro, lo que significó un cambio radical en la guerra de independencia. Esta victoria aseguró el control patriota sobre el altiplano cundiboyacense y abrió el camino para la liberación de otras regiones de Colombia.

A raíz de esta batalla, un año después se proclamó la Gran Colombia, una república que abarcaba territorios que hoy corresponden a Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá.

 Conmemoración

El 7 de agosto es declarado como el Día de la Batalla de Boyacá y se celebra con desfiles, ceremonias y eventos culturales en todo el país. Es un recordatorio del sacrificio y la lucha de quienes buscaron un futuro en libertad. Además, se realizan diferentes actividades educativas para honrar el legado de los patriotas.

La Batalla de Boyacá no es únicamente un acontecimiento militar; ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo de identidad y resistencia para los colombianos. Este evento histórico invita a las nuevas generaciones a reflexionar sobre la importancia de la libertad y la soberanía. En este sentido, la Asociación de Institutores de Antioquia destaca varias connotaciones significativas:

  1. Símbolo de lucha y resistencia: La Batalla de Boyacá representa la lucha por la libertad y la justicia, valores que resuenan profundamente dentro del contexto del sindicalismo educativo. Los educadores, como defensores de los derechos a la educación y de los estudiantes, encuentran en esta conmemoración una fuente de inspiración para seguir luchando por una educación de calidad y equitativa.
  2. Justicia social: El sindicato de educadores promueve la mejora de las condiciones laborales, salariales y pedagógicas de los docentes. La Batalla de Boyacá se erige como un emblema de la lucha por la justicia y la equidad, principios que también sustentan las demandas del movimiento sindical.
  3. Consolidación de la identidad nacional: Esta fecha fomenta el sentido de identidad nacional y pertenencia, elementos cruciales en el ámbito educativo. Los educadores desempeñan un papel fundamental en la formación de ciudadanos conscientes de su historia y de sus derechos, y la Batalla de Boyacá se convierte en un referente pedagógico para la promoción de valores cívicos.
  4. Movilización y unidad: Las conmemoraciones de la Batalla de Boyacá suelen convocar a la unidad y la movilización de diversos sectores sociales, incluidos los educadores. Este proceso permite fortalecer la organización y visibilizar sus peticiones y luchas.

La Batalla de Boyacá no solo ofrece una oportunidad para recordar la historia, sino que también actúa como un motor para la lucha actual por la justicia social y la equidad en la educación.

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram